Fermax presenta el ADS-IP, un videoportero del hogar digital que desvía la llamada al PC y permite controlar remotamente la domótica, alarmas técnicas y Cámaras IP.
Stefan Junestrand - CASADOMO.com - 11/07/2007
No importa lo alejadas que estén tu vivienda y tu trabajo: gracias a este nuevo dispositivo de Fermax, tu PC recibirá las llamadas que se realizan en tu casa permitiéndote ver quién es, hablar con el visitante, abrir la puerta e incluso grabar la imagen recibida y realizar interesantes funciones adicionales, como la vigilancia remota.
Fermax ofrece una nueva muestra de su avanzada apuesta por la tecnología y el diseño en la fabricación de videoporteros, lanzando al mercado este accesorio que convierte cualquier PC en la extensión virtual de un videoportero.
Este novedoso dispositivo permite conectar el videoportero del hogar digital con un PC mediante una red local o remotamente a través de Internet.
Una vez instalado y gracias a un software sencillo e intuitivo, el usuario cuenta en su ordenador con las funciones habituales del monitor de su vivienda, como la comunicación de audio y vídeo con las placas de calle y con la central de conserjería, apertura de puerta o activación de las cámaras. Además, si su domicilio tiene instalada alguna cámara auxiliar, en el zaguán, las escaleras, etc., el equipo permite la videovigilancia remota de la vivienda.
Una interesante función es la posibilidad de grabar las imágenes de las llamadas; grabación que puede realizarse en modo foto o en modo vídeo y que puede automatizarse, de modo que el sistema registre todas las llamadas realizadas al videoportero indicando la fecha y la hora de las mismas. El programa permitirá posteriormente y de forma sencilla consultar y visualizar estas imágenes.
El videoportero IP está además preparado para interactuar con otros dispositivos de la vivienda. Para ello dispone de una salida de control y una entrada de detección. La primera permite activar de forma remota cualquier dispositivo auxiliar de la vivienda, como luces, calefacción, etc. La segunda hace posible que el PC nos avise de posibles incidencias en la vivienda, como alarma de intrusión, fuga de agua, etc. Todas estas funcionalidades están integradas en un dispositivo compacto en formato DIN-10 de fácil instalación y es compatible con cualquier instalación estándar de videoportero digital ADS de FERMAX.
Wednesday, July 11, 2007
Saturday, July 7, 2007
Videovigilancia por Internet
Un sistema basado en cámaras de video IP le permite supervisar todo lo que pasa en su casa u oficina por Internet. Qué necesita para montarlo.
FERNANDO MUÑOZ ZÚÑIGA
REDACTOR DE EL TIEMPO
¿Imagina poder ver cómo la niñera cuida a su hijo en la casa o cómo lo tratan en el jardín infantil? ¿Ver qué hacen sus empleados mientras no está en la oficina? ¿Saber quién le rayó el carro en el parqueadero? ¿Apagar las luces o cerrar las puertas de su hogar desde el PC de su oficina? Todo esto es posible con un sistema de videovigilancia IP.
Aunque muchos podrían pensar que el montaje de un sistema de monitoreo por Internet se encuentra a años luz de sus posibilidades, en realidad se trata de una solución que está al alcance de variados usuarios y presupuestos.
Con una cámara IP (se consiguen desde 135.000 pesos), conexión a Internet de banda ancha y un PC puede seguir remotamente todo lo que pasa mientras usted no está.
Por el montaje o la instalación no debe preocuparse: aunque si está familiarizado con esta clase de sistemas, puede arriesgarse e intentar hacerlo por sus propios medios, lo mejor es recurrir a empresas especializadas en ofrecer este tipo de soluciones. Esas firmas le dicen cuántas y cuáles cámaras debe comprar, las instalan, las configuran y le proporcionan toda la consultoría necesaria para sacarles el mayor provecho posible.
Según Hernán Castro, gerente general de Technoimport, hay soluciones para todos los gustos y necesidades: desde las básicas (una sola cámara) hasta las más avanzadas (varias cámaras a la vez, las que unen el sistema de monitoreo a uno de alarma o las que permiten ofrecer seguimientos directamente en el teléfono celular).
Qué se necesita
Como en todo sistema de videovigilancia, lo primero que se requiere es un dispositivo que capture y transmita las imágenes. En el caso de querer hacerlo por Internet, esto se logra con una cámara IP (así las puede buscar en el mercado).
Contrario a lo que muchas personas creen, las cámaras web (aquellas usadas para videoconferencia en servicios de mensajería) no sirven para hacer monitoreos por la Red (solo transmiten imágenes entre dos usuarios conectados).
En un sistema de videovigilancia lo que hace una cámara es transmitir una imagen en forma constante por una dirección IP a la cual se puede acceder en cualquier momento y sitio geográfico a través de Internet.
Dependiendo de sus preferencias o del presupuesto del que dispone, puede utilizar cámaras tradicionales (con cables) o inalámbricas (estas suelen ser más costosas).
También puede utilizar las viejas cámaras analógicas, pero tendrá que tener unas tarjetas especiales (se llaman concentradoras) que se encargan de pasar la señal al formato digital; estas tarjetas deben ser instaladas en el PC al que va conectada la cámara.
De igual forma debe escoger entre cámaras móviles o fijas. Las primeras se recomiendan para hacer seguimiento de objetos o para áreas abiertas (en las que con un plano general se pueden reemplazar varias tomas fijas), mientras que las segundas se suelen usar para grabar personas o vehículos que ingresan por puertas o pasan por lugares fijos.
Finalmente, debe tener presente que hay cámaras cuyo software está habilitado solo para redes pequeñas (hasta cuatro equipos).
A pesar de que en este momento su necesidad puntal lo lleve a pensar que solo requiere de una o dos cámaras, prefiera las que se pueden integrar a una red más completa (hay sistemas hasta de 24 equipos), pues sus necesidades pueden variar y así se le facilitará anexar nuevos aparatos.
Direcciones fijas
Además del PC al que van conectadas las cámaras o el enrutador inalámbrico (si se decide por un sistema sin cables), necesitará de conexión de banda ancha y una dirección IP fija.
Tiene que ser fija porque a través de ella es que usted accede remotamente a la imagen que quiere observar. Por lo general, los proveedores de Internet suelen asignar esta clase de direcciones a los clientes corporativos (empresas o asociaciones) y entregan a los usuarios residenciales direcciones de IP dinámicas (estas no sirven para un sistema de monitoreo IP porque varían cada vez que el usuario se conecta a Internet).
Esto no es problema: puede pedir a su proveedor que le asigne una dirección fija (en algunos casos cobran un recargo adicional) o crear una cuenta en servicios web como Dyndns (www.dyndns.com) o No-IP (www.No-IP.com), que ofrecen dominios gratuitos para este tipo de necesidades.
Cualquier conexión de banda ancha le sirve; sin embargo, tenga presente que entre más velocidad de transmisión tenga contratada, mayor será la calidad de la red de videovigilancia que podrá montar (transmitirá imágenes de calidad superior, reducirá los saltos y tendrá más nitidez).
Lea más acerca de las redes de videovigilancia por Internet y entérese de cómo la puede montar por sus propios medios en la revista Enter 2.0 de julio del 2007, que circula esta semana.
Los costos
- Un sistema sencillo (con una cámara configurada por usted mismo) puede costar menos de 200.000 pesos (cámara IP: 135.000 pesos y conexión de banda ancha de 300 Kbps: 50.000 pesos, en promedio).
- Una red de cuatro cámaras contratada con empresas que le hagan la instalación y configuración de los equipos sale en 1’000.000 de pesos aproximadamente.
- Los sistemas más complejos (de 24 cámaras de prestaciones avanzadas) puede costar más de 5’000.000 de pesos.
Lo que puede hacer
- Vigilar la entrada o salida de personas de alguna instalación.
- Monitorear las actividades de sus hijos, familiares o empleados.
- Establecer quién pudo sacar algo que se perdió en un determinado momento.
- Implementar un sistema de alarma y monitoreo en una edificación.
- Hacer seguimientos y recibir alarmas en su teléfono celular.
- Accionar aparatos eléctricos en forma remota (por ejemplo abrir una puerta, apagar luces o encender un equipo de calefacción desde Internet).
FERNANDO MUÑOZ ZÚÑIGA
REDACTOR DE EL TIEMPO
¿Imagina poder ver cómo la niñera cuida a su hijo en la casa o cómo lo tratan en el jardín infantil? ¿Ver qué hacen sus empleados mientras no está en la oficina? ¿Saber quién le rayó el carro en el parqueadero? ¿Apagar las luces o cerrar las puertas de su hogar desde el PC de su oficina? Todo esto es posible con un sistema de videovigilancia IP.
Aunque muchos podrían pensar que el montaje de un sistema de monitoreo por Internet se encuentra a años luz de sus posibilidades, en realidad se trata de una solución que está al alcance de variados usuarios y presupuestos.
Con una cámara IP (se consiguen desde 135.000 pesos), conexión a Internet de banda ancha y un PC puede seguir remotamente todo lo que pasa mientras usted no está.
Por el montaje o la instalación no debe preocuparse: aunque si está familiarizado con esta clase de sistemas, puede arriesgarse e intentar hacerlo por sus propios medios, lo mejor es recurrir a empresas especializadas en ofrecer este tipo de soluciones. Esas firmas le dicen cuántas y cuáles cámaras debe comprar, las instalan, las configuran y le proporcionan toda la consultoría necesaria para sacarles el mayor provecho posible.
Según Hernán Castro, gerente general de Technoimport, hay soluciones para todos los gustos y necesidades: desde las básicas (una sola cámara) hasta las más avanzadas (varias cámaras a la vez, las que unen el sistema de monitoreo a uno de alarma o las que permiten ofrecer seguimientos directamente en el teléfono celular).
Qué se necesita
Como en todo sistema de videovigilancia, lo primero que se requiere es un dispositivo que capture y transmita las imágenes. En el caso de querer hacerlo por Internet, esto se logra con una cámara IP (así las puede buscar en el mercado).
Contrario a lo que muchas personas creen, las cámaras web (aquellas usadas para videoconferencia en servicios de mensajería) no sirven para hacer monitoreos por la Red (solo transmiten imágenes entre dos usuarios conectados).
En un sistema de videovigilancia lo que hace una cámara es transmitir una imagen en forma constante por una dirección IP a la cual se puede acceder en cualquier momento y sitio geográfico a través de Internet.
Dependiendo de sus preferencias o del presupuesto del que dispone, puede utilizar cámaras tradicionales (con cables) o inalámbricas (estas suelen ser más costosas).
También puede utilizar las viejas cámaras analógicas, pero tendrá que tener unas tarjetas especiales (se llaman concentradoras) que se encargan de pasar la señal al formato digital; estas tarjetas deben ser instaladas en el PC al que va conectada la cámara.
De igual forma debe escoger entre cámaras móviles o fijas. Las primeras se recomiendan para hacer seguimiento de objetos o para áreas abiertas (en las que con un plano general se pueden reemplazar varias tomas fijas), mientras que las segundas se suelen usar para grabar personas o vehículos que ingresan por puertas o pasan por lugares fijos.
Finalmente, debe tener presente que hay cámaras cuyo software está habilitado solo para redes pequeñas (hasta cuatro equipos).
A pesar de que en este momento su necesidad puntal lo lleve a pensar que solo requiere de una o dos cámaras, prefiera las que se pueden integrar a una red más completa (hay sistemas hasta de 24 equipos), pues sus necesidades pueden variar y así se le facilitará anexar nuevos aparatos.
Direcciones fijas
Además del PC al que van conectadas las cámaras o el enrutador inalámbrico (si se decide por un sistema sin cables), necesitará de conexión de banda ancha y una dirección IP fija.
Tiene que ser fija porque a través de ella es que usted accede remotamente a la imagen que quiere observar. Por lo general, los proveedores de Internet suelen asignar esta clase de direcciones a los clientes corporativos (empresas o asociaciones) y entregan a los usuarios residenciales direcciones de IP dinámicas (estas no sirven para un sistema de monitoreo IP porque varían cada vez que el usuario se conecta a Internet).
Esto no es problema: puede pedir a su proveedor que le asigne una dirección fija (en algunos casos cobran un recargo adicional) o crear una cuenta en servicios web como Dyndns (www.dyndns.com) o No-IP (www.No-IP.com), que ofrecen dominios gratuitos para este tipo de necesidades.
Cualquier conexión de banda ancha le sirve; sin embargo, tenga presente que entre más velocidad de transmisión tenga contratada, mayor será la calidad de la red de videovigilancia que podrá montar (transmitirá imágenes de calidad superior, reducirá los saltos y tendrá más nitidez).
Lea más acerca de las redes de videovigilancia por Internet y entérese de cómo la puede montar por sus propios medios en la revista Enter 2.0 de julio del 2007, que circula esta semana.
Los costos
- Un sistema sencillo (con una cámara configurada por usted mismo) puede costar menos de 200.000 pesos (cámara IP: 135.000 pesos y conexión de banda ancha de 300 Kbps: 50.000 pesos, en promedio).
- Una red de cuatro cámaras contratada con empresas que le hagan la instalación y configuración de los equipos sale en 1’000.000 de pesos aproximadamente.
- Los sistemas más complejos (de 24 cámaras de prestaciones avanzadas) puede costar más de 5’000.000 de pesos.
Lo que puede hacer
- Vigilar la entrada o salida de personas de alguna instalación.
- Monitorear las actividades de sus hijos, familiares o empleados.
- Establecer quién pudo sacar algo que se perdió en un determinado momento.
- Implementar un sistema de alarma y monitoreo en una edificación.
- Hacer seguimientos y recibir alarmas en su teléfono celular.
- Accionar aparatos eléctricos en forma remota (por ejemplo abrir una puerta, apagar luces o encender un equipo de calefacción desde Internet).
Friday, May 18, 2007
Telefonía IP: ¿Cómo arrancar?
Una compañía debe comenzar por evaluar su infraestructura actual de comunicaciones, pues puede servirle para la transición a la telefonía IP.
La promesa de que los cientos de llamadas que salen a diario de su empresa le cuesten menos es una oferta muy tentadora. Y si a esto le añade la posibilidad de contar con servicios adicionales, como videoconferencia, recepción de todas las comunicaciones en el mismo buzón (llamadas, correo, fax), reenvío de llamadas e integración con aplicaciones de negocios, quedan pocas razones para no decidirse por la telefonía IP.
Esto lo tienen claro muchas empresas, que ya adoptaron o están considerando la transición a esta tecnología de comunicaciones, la cual permite realizar llamadas telefónicas por redes de datos (como Internet). Según un estudio del servicio de noticias BNamericas, el 49 por ciento de las empresas latinoamericanas cree que la telefonía IP será la tecnología de crecimiento más acelerado en el sector de telecomunicaciones en la región durante el 2007. La pregunta que se hacen muchas firmas, por ello, es otra: ¿cómo arrancar?
En opinión de Saúl Olivera, gerente de convergencia de Avaya –un fabricante de sistemas de comunicaciones empresariales–, una compañía debe comenzar por evaluar qué infraestructura tiene, pues en ocasiones la existente puede servirle para la migración a telefonía IP. Además, las empresas deben buscar que, mientras se hace el salto al nuevo sistema, el ritmo de trabajo de la compañía no se afecte.
Para analizar esto, los proveedores de esta tecnología asesoran a las organizaciones sobre la mejor forma de realizar el proceso y en qué medida debe darse la transición. Según Avaya, uno de los caminos posibles es proteger la inversión en infraestructura que tiene la compañía, mientras que otro implica construir un sistema desde cero.
Lo relevante, dicen los expertos, es encontrar al socio correcto: uno cuyas soluciones de telefonía IP no signifiquen un sacrificio para la flexibilidad, confiabilidad, seguridad e interoperabilidad de la organización.
Luz Adriana Infante, de la dirección de mercadeo del segmento hogares-regiones de ETB, afirma que se debe hacer un análisis de lo que se quiere obtener, así como comparar costos con la telefonía tradicional, evaluar qué requisitos son esenciales para la instalación de la telefonía IP y conocer todas las funciones adicionales que ofrece.
Las decisiones, dice Avaya, se toman visualizando a futuro la manera en la que un sistema se relaciona con las necesidades de negocios de una compañía, a la vez que se evalúan los requisitos tecnológicos que exige la empresa, como seguridad de las comunicaciones y facilidad para operar el sistema.
PROCESO POR ETAPAS
Aunque adquirir una infraestructura completamente nueva es una alternativa seductora, lo aconsejable para aquellas compañías que desean hacer una transición con cautela es comenzar a instalar la telefonía IP por etapas, lo que permite disminuir los riesgos y reducir costos.
En este sentido, Olivera destaca tres fases que deberían seguir las empresas. La primera es la implementación de la telefonía IP para las comunicaciones básicas de la compañía; en esta etapa no es necesario que las redes de la compañía (datos, voz y video) sean una sola.
Un nivel más avanzado consiste en crear una red convergente para que toda la información vaya a través del mismo medio: Internet. En este punto, la organización debe preocuparse por crear las ‘autopistas’ por las cuales se moverá la información y las comunicaciones de la empresa.
Finalmente, el estado ideal de la telefonía IP es contar con comunicaciones inteligentes. “No se trata de tener solo los servicios para que los empleados estén siempre en contacto, sino de vincular las aplicaciones de comunicaciones con otras propias del negocio”, afirma Olivera. De esta forma es posible, por ejemplo, crear procesos para que cuando se acabe el inventario de determinado producto en una compañía se envíe un mensaje de alerta a un correo electrónico o un celular.
¿Es una tecnología solo para firmas grandes? No, las pymes también están adoptando el modelo. María del Pilar Muñoz, ingeniera especializada de Cisco Colombia, dice que ahora existen en el mercado productos enfocados a este nicho, con precios competitivos. “Las compañías pueden disfrutar de las mismas ventajas de la telefonía IP sin importar su tamaño”.
LA SEGURIDAD ES ESENCIAL
Cuando una empresa desea migrar a la telefonía IP, debe tener en cuentas varias pautas para contar con una infraestructura segura y confiable. Según la empresa Avaya, estas son:
- Contratar un proveedor que evalúe los niveles de seguridad del sistema de comunicaciones y diseñe nuevos planes de acción para mejorar este aspecto. Así mismo, realizar auditorías periódicas de seguridad en las redes y contar con metodologías que permitan reducir las fallas que comprometen la integridad de las comunicaciones.
- Implementar una política de seguridad interna que evite el uso no autorizado de recursos. Esto requiere el control de los usuarios por medio de contraseñas, tipos de usuario, grupos y permisos especiales, entre otros. De esta manera, es posible ahorrar costos y tener una mayor disponibilidad de los sistemas para las actividades primordiales de la compañía.
- Tener un adecuado proceso de reducción de vulnerabilidades en los diferentes tipos de sistemas operativos presentes en la empresa. Esto con el fin de que, independiente del sistema que se utilice, los servicios no se afecten.
LOS ELEMENTOS DEL SISTEMA
Equipos: la telefonía IP utiliza PBX y teléfonos especiales. Si bien los aparatos tradicionales de la telefonía análoga se pueden seguir usando, es preciso contar con modernos aparatos que permitan aprovechar todos los servicios que ofrece esta tecnología.
Aplicaciones: son las que habilitan ciertos servicios de comunicaciones en la compañía, como videoconferencia o buzones de voz. No es necesario instalar equipos adicionales para obtener dichas funciones, pues solo se instalan determinadas aplicaciones en un servidor central que es el que faculta a las personas para disfrutar de los servicios.
En el caso de los usuarios móviles, deben contar en sus portátiles con programas que ‘hablan’ con la red empresarial y, sin importar el lugar en el que se encuentren, les permiten disfrutar del mismo tipo de comunicaciones que tendrían en su oficina.
Infraestructura de red. Se refiere al tendido de cables dentro de un edificio que permite implementar una red que enlace todos los computadores de la empresa. La telefonía IP exige una infraestructura de red moderna para que su desempeño sea el adecuado.
Internet de alta velocidad. En la telefonía IP, Internet es el medio por el cual se transmiten las comunicaciones, y por eso es indispensable contar con un enlace de alta velocidad. Para servicios como videoconferencia, entre más rápida sea la conexión mejor se prestará el servicio.
Beneficios tangibles
Costos de administración. La telefonía IP utiliza un sistema centralizado, por lo que la empresa puede hacer una administración total de toda su red, incluyendo telefonía y datos. Así se eliminan costos elevados de mantener y administrar redes separadas, independientes y muchas veces proveídas por diferentes fabricantes.
Convergencia. Como toda la información (datos, voz y video) se transmite por la misma red, es posible disfrutar de más servicios como producto de esta integración.
Movilidad. Los usuarios pueden moverse de un lugar a otro dentro de la empresa, incluso a otras ciudades y países, utilizando los mismos métodos de comunicación que tienen en su sitio habitual de trabajo.
Productividad. Al no tener limitaciones para comunicarse, los empleados siempre están disponibles para hacer negocios, establecer alianzas y responder mensajes urgentes relacionados con su trabajo.
Ahorro en comunicaciones. Las compañías se ahorran el costo de hacer llamadas de larga distancia entre oficinas distantes, no importa si los dos usuarios se encuentran en el mismo país o en continentes distintos. Es posible mantener conectadas todas las sucursales de una compañía como si estuvieran en la misma oficina, logrando que llamadas entre sedes no cuesten como si fueran una llamada local, sino como llamadas internas (a través del conmutador).
Términos clave
Aunque se suele decir que los conceptos Telefonía IP, Voz sobre IP (VoIP) y Telefonía por Internet son similares, no se confunda.
Telefonía IP: su objetivo es ofrecer servicios avanzados en telecomunicaciones por medio de la utilización la Voz sobre IP (VoIP). Esto implica un aumento en la productividad, la funcionalidad y las utilidades de un negocio.
Voz sobre IP (VoIP): con esta tecnología, la voz de las personas se convierte en paquetes de datos que viajan a través de la Red (como cualquier archivo que se comparte entre computadores, usando Internet) y se dirigen a su destino.
Telefonía por Internet: es un servicio que facilita a las personas hacer y recibir llamadas telefónicas, utilizando una conexión a Internet en lugar de la telefonía pública tradicional.
La promesa de que los cientos de llamadas que salen a diario de su empresa le cuesten menos es una oferta muy tentadora. Y si a esto le añade la posibilidad de contar con servicios adicionales, como videoconferencia, recepción de todas las comunicaciones en el mismo buzón (llamadas, correo, fax), reenvío de llamadas e integración con aplicaciones de negocios, quedan pocas razones para no decidirse por la telefonía IP.
Esto lo tienen claro muchas empresas, que ya adoptaron o están considerando la transición a esta tecnología de comunicaciones, la cual permite realizar llamadas telefónicas por redes de datos (como Internet). Según un estudio del servicio de noticias BNamericas, el 49 por ciento de las empresas latinoamericanas cree que la telefonía IP será la tecnología de crecimiento más acelerado en el sector de telecomunicaciones en la región durante el 2007. La pregunta que se hacen muchas firmas, por ello, es otra: ¿cómo arrancar?
En opinión de Saúl Olivera, gerente de convergencia de Avaya –un fabricante de sistemas de comunicaciones empresariales–, una compañía debe comenzar por evaluar qué infraestructura tiene, pues en ocasiones la existente puede servirle para la migración a telefonía IP. Además, las empresas deben buscar que, mientras se hace el salto al nuevo sistema, el ritmo de trabajo de la compañía no se afecte.
Para analizar esto, los proveedores de esta tecnología asesoran a las organizaciones sobre la mejor forma de realizar el proceso y en qué medida debe darse la transición. Según Avaya, uno de los caminos posibles es proteger la inversión en infraestructura que tiene la compañía, mientras que otro implica construir un sistema desde cero.
Lo relevante, dicen los expertos, es encontrar al socio correcto: uno cuyas soluciones de telefonía IP no signifiquen un sacrificio para la flexibilidad, confiabilidad, seguridad e interoperabilidad de la organización.
Luz Adriana Infante, de la dirección de mercadeo del segmento hogares-regiones de ETB, afirma que se debe hacer un análisis de lo que se quiere obtener, así como comparar costos con la telefonía tradicional, evaluar qué requisitos son esenciales para la instalación de la telefonía IP y conocer todas las funciones adicionales que ofrece.
Las decisiones, dice Avaya, se toman visualizando a futuro la manera en la que un sistema se relaciona con las necesidades de negocios de una compañía, a la vez que se evalúan los requisitos tecnológicos que exige la empresa, como seguridad de las comunicaciones y facilidad para operar el sistema.
PROCESO POR ETAPAS
Aunque adquirir una infraestructura completamente nueva es una alternativa seductora, lo aconsejable para aquellas compañías que desean hacer una transición con cautela es comenzar a instalar la telefonía IP por etapas, lo que permite disminuir los riesgos y reducir costos.
En este sentido, Olivera destaca tres fases que deberían seguir las empresas. La primera es la implementación de la telefonía IP para las comunicaciones básicas de la compañía; en esta etapa no es necesario que las redes de la compañía (datos, voz y video) sean una sola.
Un nivel más avanzado consiste en crear una red convergente para que toda la información vaya a través del mismo medio: Internet. En este punto, la organización debe preocuparse por crear las ‘autopistas’ por las cuales se moverá la información y las comunicaciones de la empresa.
Finalmente, el estado ideal de la telefonía IP es contar con comunicaciones inteligentes. “No se trata de tener solo los servicios para que los empleados estén siempre en contacto, sino de vincular las aplicaciones de comunicaciones con otras propias del negocio”, afirma Olivera. De esta forma es posible, por ejemplo, crear procesos para que cuando se acabe el inventario de determinado producto en una compañía se envíe un mensaje de alerta a un correo electrónico o un celular.
¿Es una tecnología solo para firmas grandes? No, las pymes también están adoptando el modelo. María del Pilar Muñoz, ingeniera especializada de Cisco Colombia, dice que ahora existen en el mercado productos enfocados a este nicho, con precios competitivos. “Las compañías pueden disfrutar de las mismas ventajas de la telefonía IP sin importar su tamaño”.
LA SEGURIDAD ES ESENCIAL
Cuando una empresa desea migrar a la telefonía IP, debe tener en cuentas varias pautas para contar con una infraestructura segura y confiable. Según la empresa Avaya, estas son:
- Contratar un proveedor que evalúe los niveles de seguridad del sistema de comunicaciones y diseñe nuevos planes de acción para mejorar este aspecto. Así mismo, realizar auditorías periódicas de seguridad en las redes y contar con metodologías que permitan reducir las fallas que comprometen la integridad de las comunicaciones.
- Implementar una política de seguridad interna que evite el uso no autorizado de recursos. Esto requiere el control de los usuarios por medio de contraseñas, tipos de usuario, grupos y permisos especiales, entre otros. De esta manera, es posible ahorrar costos y tener una mayor disponibilidad de los sistemas para las actividades primordiales de la compañía.
- Tener un adecuado proceso de reducción de vulnerabilidades en los diferentes tipos de sistemas operativos presentes en la empresa. Esto con el fin de que, independiente del sistema que se utilice, los servicios no se afecten.
LOS ELEMENTOS DEL SISTEMA
Equipos: la telefonía IP utiliza PBX y teléfonos especiales. Si bien los aparatos tradicionales de la telefonía análoga se pueden seguir usando, es preciso contar con modernos aparatos que permitan aprovechar todos los servicios que ofrece esta tecnología.
Aplicaciones: son las que habilitan ciertos servicios de comunicaciones en la compañía, como videoconferencia o buzones de voz. No es necesario instalar equipos adicionales para obtener dichas funciones, pues solo se instalan determinadas aplicaciones en un servidor central que es el que faculta a las personas para disfrutar de los servicios.
En el caso de los usuarios móviles, deben contar en sus portátiles con programas que ‘hablan’ con la red empresarial y, sin importar el lugar en el que se encuentren, les permiten disfrutar del mismo tipo de comunicaciones que tendrían en su oficina.
Infraestructura de red. Se refiere al tendido de cables dentro de un edificio que permite implementar una red que enlace todos los computadores de la empresa. La telefonía IP exige una infraestructura de red moderna para que su desempeño sea el adecuado.
Internet de alta velocidad. En la telefonía IP, Internet es el medio por el cual se transmiten las comunicaciones, y por eso es indispensable contar con un enlace de alta velocidad. Para servicios como videoconferencia, entre más rápida sea la conexión mejor se prestará el servicio.
Beneficios tangibles
Costos de administración. La telefonía IP utiliza un sistema centralizado, por lo que la empresa puede hacer una administración total de toda su red, incluyendo telefonía y datos. Así se eliminan costos elevados de mantener y administrar redes separadas, independientes y muchas veces proveídas por diferentes fabricantes.
Convergencia. Como toda la información (datos, voz y video) se transmite por la misma red, es posible disfrutar de más servicios como producto de esta integración.
Movilidad. Los usuarios pueden moverse de un lugar a otro dentro de la empresa, incluso a otras ciudades y países, utilizando los mismos métodos de comunicación que tienen en su sitio habitual de trabajo.
Productividad. Al no tener limitaciones para comunicarse, los empleados siempre están disponibles para hacer negocios, establecer alianzas y responder mensajes urgentes relacionados con su trabajo.
Ahorro en comunicaciones. Las compañías se ahorran el costo de hacer llamadas de larga distancia entre oficinas distantes, no importa si los dos usuarios se encuentran en el mismo país o en continentes distintos. Es posible mantener conectadas todas las sucursales de una compañía como si estuvieran en la misma oficina, logrando que llamadas entre sedes no cuesten como si fueran una llamada local, sino como llamadas internas (a través del conmutador).
Términos clave
Aunque se suele decir que los conceptos Telefonía IP, Voz sobre IP (VoIP) y Telefonía por Internet son similares, no se confunda.
Telefonía IP: su objetivo es ofrecer servicios avanzados en telecomunicaciones por medio de la utilización la Voz sobre IP (VoIP). Esto implica un aumento en la productividad, la funcionalidad y las utilidades de un negocio.
Voz sobre IP (VoIP): con esta tecnología, la voz de las personas se convierte en paquetes de datos que viajan a través de la Red (como cualquier archivo que se comparte entre computadores, usando Internet) y se dirigen a su destino.
Telefonía por Internet: es un servicio que facilita a las personas hacer y recibir llamadas telefónicas, utilizando una conexión a Internet en lugar de la telefonía pública tradicional.
Thursday, April 12, 2007
Tuesday, November 14, 2006
Ciudades Inalámbricas
En Colombia ya se puede acceder a Internet desde diversos dispositivos mediante tecnologías como WiMax, Wi-Fi y enlaces satelitales.
IVAN LUZARDO
Con WiMax es posible llevar la conexión a Internet hasta a 50 kilómetros a la redonda a través de un sistema similar al de las estaciones repetidoras de radio.
Al igual que en Tokio, Seúl, Londres, Taipei y otras de las principales capitales del mundo, en varias metrópolis colombianas avanzan proyectos que las están convirtiendo en ciudades inalámbricas; es decir, lugares en los que una persona puede conectarse a Internet de banda ancha desde cualquier zona, sin necesidad de cable alguno, desde portátiles, computadores de mano y otros dispositivos.
A finales de octubre, por ejemplo, Orbitel lanzará su servicio de conexión inalámbrica a la Red en Bogotá y Medellín –llamado WiMax Banda Ancha–, luego de un período de prueba que comenzó en junio en la ciudad de Cali y, posteriormente, en Barranquilla.
La idea de la compañía es ofrecer Internet de banda ancha a hogares y empresas en las zonas urbanas, al igual que en áreas rurales cercanas. Para utilizar el servicio, los usuarios reciben un aparato llamado CPE, que tiene apariencia y tamaño similar a un cable módem. Con este dispositivo, que se conecta a un portátil o un computador de escritorio, los usuarios obtienen acceso inmediato a la Red en cualquier lugar donde la empresa tenga cubrimiento.
De esta manera, por ejemplo, el usuario puede consultar su correo electrónico en el PC de su casa sin necesidad de estar atado a un cable, como sucede con las conexiones que se realizan por fibra óptica (cable) o ADSL. Luego, si quiere visitar a un familiar o ir al trabajo y necesita contar con esta misma conexión, solo tiene que desconectar el CPE, llevarlo al otro lugar, y allí configurar el aparato, bien sea en otro PC o en su portátil personal, de la misma forma que en su casa.
A su vez, si viaja a otra ciudad de Colombia por negocios o placer y desea mantenerse al tanto de su trabajo o aprovechar su tiempo libre navegando por la Red, el CPE habilitará a cualquier computador para que entre a Internet, siempre y cuando Orbitel ofrezca el servicio en esa población. A pesar de trasladarse de un lugar a otro, la persona solo paga un cargo fijo mensual pactado con anterioridad con la empresa, correspondiente a la velocidad de la conexión.
WiMax no es la única tecnología inalámbrica en auge en Colombia, ni el de Orbitel el único servicio que se ofrece. Se trata de una tendencia alimentada por varias iniciativas.
Para Mauricio Villamil, gerente financiero de Skynet, compañía que ofrece servicios de Internet satelital, la tecnología se dirige hacia lo inalámbrico. “Contar con acceso a la Red en portátiles y computadores de mano, sin cables, es inevitable; aunque países como Japón y Estados Unidos nos llevan la delantera, en dos o tres años vamos a estar a la par, con estándares de calidad óptimos”.
Doce ciudades en el 2006
En el servicio de Orbitel, la velocidad varía de acuerdo con el plan que se contrate. Puede ir de los 100 kilobits por segundo (Kbps), con un costo de 39.500 pesos más IVA, hasta 2 megabits por segundo (Mbps), que cuesta 575.000 pesos más IVA. Un plan intermedio de 650 Kbps vale 159.500 pesos más IVA. También se pueden contratar ‘combos’ de WiMax con VoIP (llamadas por Internet); las tarifas van de 66.000 a 414.000 pesos.
Por el uso del CPE, que es en arriendo, Orbitel cobra 7.000 pesos mensuales si el plan es menor de 300 Kbps; para planes entre 450 y 650 Kbps el costo es de 5.000 pesos, y en planes de 1 y 2 Mbps el CPE no tiene costo.
Uno de los beneficios principales que destaca Orbitel es la facilidad de instalación del dispositivo, pues asegura que cerca de un 60 por ciento de sus clientes es capaz de realizar por sí mismo el procedimiento. El resto tiene a su disposición un servicio de asistencia y soporte que da las instrucciones necesarias para hacerlo.
Uno de los mayores atractivos del servicio es que, cargando el CPE, la persona puede usar su cuenta de Internet en otro lugar de la ciudad o incluso en otras metrópolis del país en las que exista cobertura del servicio. Según Sergio Restrepo, vicepresidente de tecnología de Orbitel, la gente está moviéndose con el equipo de un lado para otro con buenos resultados.
No obstante, Orbitel aclara que por el diseño de las redes inalámbricas siempre habrá un 10 por ciento de usuarios ubicados en zonas donde la señal sea baja o exista interferencia. En estos casos se requiere una antena externa.
Según Restrepo, el servicio se dirige a tres tipos de usuarios: los que se encuentran en zonas rurales, en las que el cubrimiento por parte de algún proveedor de banda ancha es nulo; las personas de las ciudades que no han tenido un servicio basado en cables bueno o en donde la cobertura no es amplia; y aquellos que por su trabajo necesitan moverse de un lado a otro. “El caso de Bogotá es diferente, pues allí sí existen diversas opciones y la competencia es fuerte”, agrega.
En las poblaciones en las que se presta el servicio, Orbitel ya tiene unos cinco mil clientes. Antes de finalizar el año, la empresa espera tenerlo disponible en 12 ciudades del país y lograr en su primer año de funcionamiento que más de 50 mil hogares lo adquieran. Dentro de cuatro años, dice Restrepo, lo ideal es que la empresa esté presente en 33 ciudades, para lo cual realizará una inversión durante este período de 185 millones de dólares.
Más iniciativas en el país
A comienzos del 2006, Bucaramanga, Floridablanca y Girón se convirtieron en las primeras ciudades del país en disfrutar de una red inalámbrica en sus áreas metropolitanas.
El proyecto, que todavía se encuentra en su etapa de consolidación, permite a las personas acceder a Internet en ciertos lugares de manera gratuita.
Telebucaramanga, filial de Telecom, logró poner a esta región a la par de grandes urbes como San Francisco, Seattle, Hong Kong y Taipei, donde ya es posible navegar por la Red sin usar cables. Mediante redes Wi-Fi, antenas WiMax o una combinación de los dos, computadores portátiles y de mano, entre otros, se pueden conectar a Internet o a redes corporativas, eliminando las limitaciones que impone tener que hacerlo por medio de un cable (la comunicación se realiza mediante ondas de radio).
Para la ejecución del proyecto, Telebucaramanga destinó una cifra cercana a los 12 mil millones de pesos con el fin de instalar la infraestructura necesaria para dar cobertura a dichas poblaciones; en un comienzo, son 106 hotspots Wi-Fi distribuidos en sitios clave.
En opinión de Gilberto Ramírez Valbuena, gerente de la compañía, el servicio estará disponible para todos los habitantes sin ninguna restricción hasta finales del 2006; posteriormente sólo tendrán acceso los clientes de Internet banda ancha de la compañía, que son cerca de 17.000. Por el momento, el promedio diario de usuarios que se conectan es de 500 personas.
A su vez, empresas como Avantel, Flycom e IFX Networks han venido instalando hotspots Wi-Fi en diversas zonas públicas del país, como restaurantes, parques, centros comerciales, clubes, centros de convenciones y otros escenarios con alta afluencia de personas.
IFX Networks cuenta entre sus clientes a la cadena de restaurantes Archie’s Pizza Gourmet y las estaciones de servicio Texaco, en Bogotá, sitios en los cuales los visitantes pueden conectarse a la Red desde dispositivos móviles.
Flycom se ha especializado en el sector hotelero y centros empresariales, y cuenta con cerca de 30 áreas en Colombia en las que tiene habilitado su servicio de Internet inalámbrico, que funciona por medio de tarjetas prepago.
Sin embargo, William Arango, gerente general de Flycom, comenta que en el país todavía no hay una cultura de este servicio; “un programa de estos demanda una inversión grande que por el momento no representa un negocio atractivo. Tiene que haber acceso masivo y que se pueda cobrar, o que haya subsidios por parte de alguna entidad”.
A finales del 2005, Flycom lanzó ‘Colombia inalámbrica’, una acción encaminada a fomentar los servicios de acceso a Internet sin cables. La idea consistía en vincular a universidades y empresas privadas para que patrocinaran zonas de acceso a la Red en sitios públicos, de las cuales se podrían beneficiar sin costo estudiantes y empleados. “Desafortunadamente no funcionó. El país tiene todas las herramientas para enfrentar el futuro digital, pero falta apoyo del Gobierno y compromiso para que iniciativas como esta se hagan realidad”, dijo Arango.
Flycom también ofrece este tipo de enlaces al sector corporativo en seis ciudades, con un cubrimiento promedio de entre el 60 y el 70 por ciento en cada una. Un plan de 512 Kbps con esta compañía cuesta 800 mil pesos y de 1 Mbps cerca de 1’200.000 pesos.
Por su parte, Avantel tiene en el país cerca de 200 hotspots en sitios como restaurantes, aeropuertos y centros comerciales. Según Camilo Espinosa, director de banda ancha de la compañía, el servicio ha sido un éxito, especialmente en aquellos lugares visitados por viajeros y personas de negocios.
En dichos espacios las personas compran tarjetas prepago por un valor de 5 mil pesos, que les permiten navegar por una hora; una tarjeta de 10 mil pesos dura 3 horas y las de 24 mil, 24 horas. En los sitios que hay alto tráfico de personas se están vendiendo en promedio unas 1.200 tarjetas al mes.
Así mismo, Avantel planea lanzar un servicio de Internet inalámbrico con tecnología WiMax para el próximo año, con el que pretende llegar a 11 de las principales poblaciones de Colombia. “Muchas ciudades en el mundo se han cubierto con redes Wi-Fi, pero esta tecnología es apenas un asomo de lo que viene con WiMax”, señaló Espinosa.
De Wi-Fi a WiMax
Hasta ahora, disponer de cientos de hotspots con tecnología Wi-Fi a lo largo y ancho de un territorio parecía ser la única solución para ofrecerles a los ciudadanos conexiones inalámbricas a Internet. Pero mientras que un hotspot Wi-Fi solo tiene un alcance de hasta 90 metros (ver recuadro ‘Tecnologías inalámbricas’), con WiMax es posible llevar la conexión hasta a 50 kilómetros a la redonda, con un sistema muy similar al de las estaciones repetidoras de radio, con el cual se instalan antenas que replican la señal de Internet.
En Colombia, para que las compañías puedan ofrecer servicios WiMax deben obtener una licencia que otorga el gobierno, algo que por el momento solo tienen, a nivel nacional, ETB, Colombia Telecomunicaciones (Telecom) y Orbitel, siendo esta última la única que hace uso de la licencia en la actualidad. Las otras dos empresas están en etapa de pruebas y tendrán habilitados servicios de este tipo en el 2007.
Próximamente, el Ministerio de Comunicaciones entregará licencias regionales de WiMax a varios operadores –dos por cada zona del país–. Empresas como Diveo, Impsat y Telmex están en busca de esas licencias, que difieren de las que tienen ETB, Orbitel y Telecom en su cobertura, pues son regionales, mientras que las de los tres grandes operadores son nacionales.
Pero no solo las empresas que le están apostando a WiMax se han encargado de ofrecer Internet inalámbrico. Si bien es en el ámbito corporativo, compañías como Skynet y S3 Wireless les permiten a este tipo de usuarios adquirir enlaces a la Red sin importar el lugar del país en el que se encuentren, por medio de Internet satelital.
De esta manera, los proveedores instalan una antena en el sitio deseado, que se conecta al satélite y recibe la señal de Internet. Así las cosas, ya no es necesario depender de que haya red de fibra óptica o que el operador de cable tenga cubrimiento en la zona donde está ubicada la empresa. En el caso de Skynet, el costo por una velocidad de 1 Mbps es de 4.000 dólares.
Tendencia mundial
La creciente adopción de tecnologías inalámbricas en Colombia es un coletazo de la tendencia que se impone en el mundo. JiWire, empresa que trabaja de la mano con Intel en el desarrollo de Wi-Fi y que cuenta con el mayor directorio mundial de hotspots (www.jiwire.com/search-hotspot-locations.htm), contabilizó más de 100 mil de estos puntos en enero del 2006.
Según esas cifras, el número de hotspots creció un 87 por ciento entre el 2005 y el 2006, al subir de 53.779, ubicados en 93 países, a 100.355 en 115 naciones. En la actualidad, la cuenta llega a más de 126 mil hotspots, en 130 países. Para el 2009, la consultora de tecnología In-Stat pronostica que serán unos 200 mil.
Las ciudades que lideran este auge son Londres, Seúl, Tokio y Taipei; JiWire destaca esta última como la primera población del mundo que está cubierta completamente por este tipo de conexiones. Taipei tiene una población de 2,6 millones de personas, que viven en un área aproximada de 137 kilómetros cuadrados. Allí, según sus autoridades, más del 30 por ciento de la población ha utilizado algún servicio de Internet inalámbrico en su casa o en sitios públicos.
Carlos Hurtado, gerente de desarrollo de negocios de Intel, dice que la clave de esto es que Internet y el computador dejarán de ser un lujo para convertirse en una necesidad, en la medida en que una gran parte de los servicios de empresas públicas y privadas sean ofrecidos a través de este medio. “Noticias, entretenimiento, educación, salud y trámites ante el gobierno; todo se hará por Internet y la gente debe prepararse desde ya”.
De acuerdo con la firma de análisis Pyramid Research, el próximo año habrá cerca de 700 millones de usuarios de Wi-Fi en el mundo, algo que irá de la mano de la comercialización de productos adaptados para la navegación a través de estas redes, muchos de los cuales ya se venden en el país. En la actualidad, un 95 por ciento de los portátiles que se fabrica en el planeta incluye tecnología Wi-Fi. Para la firma investigadora de mercados IDC, en el 2007 la cifra subirá al 98 por ciento.
De la misma manera, la inversión mundial en proyectos relacionados con WiMax crece con el tiempo. Un informe de la compañía investigadora de mercados Rethink Research afirma que en el 2006 se gastarán 655 millones de dólares en infraestructura para crear redes WiMax en el mundo; esta cantidad subirá a 7.600 millones en el 2009. Así mismo, esta tecnología pasará de ocupar el 22,5 por ciento del gasto en redes inalámbricas de alta velocidad en el 2006 al 63 por ciento en el 2009.
Tecnologías inalámbricas
- Wi-Fi: permite comunicar computadores y otros dispositivos de manera inalámbrica (sin necesidad de cables), y sus aplicaciones son variadas. En las empresas, por ejemplo, se puede utilizar para que los empleados que entran y salen constantemente ‘enganchen’ sus portátiles a la red corporativa, de manera que puedan utilizar la conexión a Internet, abrir sus archivos, consultar la intranet o enviar documentos a las impresoras, tal como si estuvieran conectados mediante un cable.
En los hogares, Wi-Fi permite crear una red sin las complicaciones de tender cables de una habitación a otra (o de un piso al otro). Gracias a Wi-Fi, en una casa es posible usar la conexión a Internet desde cualquier habitación o intercambiar contenido entre varios dispositivos, como PC y televisores (esto mediante un dispositivo especial que habilita el TV).
Otra aplicación de Wi-Fi está en los hotspots, puntos de acceso público que permiten a las personas conectarse de manera inalámbrica a una conexión a Internet de alta velocidad. Estos hotspots públicos están en lugares como cafés, restaurantes, aeropuertos, universidades y bibliotecas.
Wi-Fi tiene una altísima capacidad para transportar datos (54 megabits por segundo), pero su alcance es de solo 90 metros al aire libre o menos en lugares cerrados (aunque este se puede incrementar agregando puntos de acceso Wi-Fi). Hay varias versiones de Wi-Fi, como 802.11b, 802.11a y 802.11g (esta última es la más reciente).
Para que los dispositivos móviles puedan conectarse a las redes Wi-Fi necesitan de un chip interno; la mayoría de portátiles que se vende en la actualidad traen Wi-Fi incorporado (también es posible habilitar un PC o portátil que no traiga Wi-Fi de fábrica mediante un adaptador externo para puerto USB). Los portátiles Wi-Fi se identifican con el logo de Centrino (para los que poseen procesadores Intel) o Turion (para los ‘cerebros’ AMD). También existen computadores de mano, celulares, cámaras fotográficas y de video, teléfonos inteligentes y hasta neveras habilitadas para Wi-Fi (o se venden adaptadores externos para habilitarlos).
- WiMax fijo: esta también es una tecnología inalámbrica, per o de largo alcance. Se basa en antenas que pueden irradiar una señal de muy alta capacidad a varios kilómetros a la redonda. En teoría permite llevar la conexión hasta a 50 kilómetros de distancia, pero en sitios donde existen limitaciones físicas, los operadores instalan más antenas que replican la señal para que no queden lugares sin cubrimiento.
En la versión fija de WiMax (la actual) el usuario no puede moverse de un lado para otro mientras permanece conectado, como se hace con un celular (por ejemplo, no podría ir navegando mientras se mueve en un taxi). Sin embargo, si puede trastear su conexión a otra parte, y una vez allí conectarse de nuevo. Esta tecnología es la que ofrece Orbitel en Colombia.
- WiMax móvil: es el futuro de WiMax. Hasta hace poco, el WiMax Forum definió los estándares para ella. Permitirá crear redes de gran cubrimiento que les permitirán a los usuarios conectarse desde dispositivos móviles como computadores de mano y portátiles, y permanecer conectados mientras están en movimiento.
Cuando esta tecnología esté lista, los portátiles y otros aparatos comenzarán a incluir chips WiMax internos (como hoy tienen chips Wi-Fi), así que ya no será necesario tener un CPE externo (como el que ofrece Orbitel).
- Conexiones satelitales: permiten ofrecer acceso a Internet en cualquier lugar del planeta, vía satélite (incluso en el mar). La señal se recibe mediante una antena. Este tipo de conexiones se ofrecen en Colombia para empresas.
¿Internet gratis?
Google, empresa propietaria del principal motor de búsqueda de Internet, sorprendió a muchos a comienzos del 2006 cuando propuso crear una red inalámbrica en San Francisco, con el apoyo de las autoridades locales, pero que no tendría costo para los usuarios.
El objetivo de la empresa es enlazar cerca de 1.500 hotspots, para darle cobertura a un área de unos 125 kilómetros cuadrados. La velocidad del servicio gratuito es de 300 Kbps, seis veces más veloz que una conexión por línea telefónica, y se financia a través de publicidad que aparece en las pantallas de los que utilizan la red. Los que quieran navegar a una mayor velocidad pueden adquirir un plan con un costo de 20 dólares mensuales.
Aunque la propuesta es novedosa y facilita el acceso de más personas a Internet, Camilo Espinosa, de Avantel, opina que no es modelo viable para el caso colombiano, pues dañaría el mercado y no se podría garantizar un buen servicio.
En países como Japón, si bien el servicio no es gratuito, sí se consigue a muy bajo costo. Empresas como Softbank y Livedoor venden planes de acceso a través de cientos de hotspots por un valor cercano a los cinco dólares al mes.
IVAN LUZARDO
Con WiMax es posible llevar la conexión a Internet hasta a 50 kilómetros a la redonda a través de un sistema similar al de las estaciones repetidoras de radio.
Al igual que en Tokio, Seúl, Londres, Taipei y otras de las principales capitales del mundo, en varias metrópolis colombianas avanzan proyectos que las están convirtiendo en ciudades inalámbricas; es decir, lugares en los que una persona puede conectarse a Internet de banda ancha desde cualquier zona, sin necesidad de cable alguno, desde portátiles, computadores de mano y otros dispositivos.
A finales de octubre, por ejemplo, Orbitel lanzará su servicio de conexión inalámbrica a la Red en Bogotá y Medellín –llamado WiMax Banda Ancha–, luego de un período de prueba que comenzó en junio en la ciudad de Cali y, posteriormente, en Barranquilla.
La idea de la compañía es ofrecer Internet de banda ancha a hogares y empresas en las zonas urbanas, al igual que en áreas rurales cercanas. Para utilizar el servicio, los usuarios reciben un aparato llamado CPE, que tiene apariencia y tamaño similar a un cable módem. Con este dispositivo, que se conecta a un portátil o un computador de escritorio, los usuarios obtienen acceso inmediato a la Red en cualquier lugar donde la empresa tenga cubrimiento.
De esta manera, por ejemplo, el usuario puede consultar su correo electrónico en el PC de su casa sin necesidad de estar atado a un cable, como sucede con las conexiones que se realizan por fibra óptica (cable) o ADSL. Luego, si quiere visitar a un familiar o ir al trabajo y necesita contar con esta misma conexión, solo tiene que desconectar el CPE, llevarlo al otro lugar, y allí configurar el aparato, bien sea en otro PC o en su portátil personal, de la misma forma que en su casa.
A su vez, si viaja a otra ciudad de Colombia por negocios o placer y desea mantenerse al tanto de su trabajo o aprovechar su tiempo libre navegando por la Red, el CPE habilitará a cualquier computador para que entre a Internet, siempre y cuando Orbitel ofrezca el servicio en esa población. A pesar de trasladarse de un lugar a otro, la persona solo paga un cargo fijo mensual pactado con anterioridad con la empresa, correspondiente a la velocidad de la conexión.
WiMax no es la única tecnología inalámbrica en auge en Colombia, ni el de Orbitel el único servicio que se ofrece. Se trata de una tendencia alimentada por varias iniciativas.
Para Mauricio Villamil, gerente financiero de Skynet, compañía que ofrece servicios de Internet satelital, la tecnología se dirige hacia lo inalámbrico. “Contar con acceso a la Red en portátiles y computadores de mano, sin cables, es inevitable; aunque países como Japón y Estados Unidos nos llevan la delantera, en dos o tres años vamos a estar a la par, con estándares de calidad óptimos”.
Doce ciudades en el 2006
En el servicio de Orbitel, la velocidad varía de acuerdo con el plan que se contrate. Puede ir de los 100 kilobits por segundo (Kbps), con un costo de 39.500 pesos más IVA, hasta 2 megabits por segundo (Mbps), que cuesta 575.000 pesos más IVA. Un plan intermedio de 650 Kbps vale 159.500 pesos más IVA. También se pueden contratar ‘combos’ de WiMax con VoIP (llamadas por Internet); las tarifas van de 66.000 a 414.000 pesos.
Por el uso del CPE, que es en arriendo, Orbitel cobra 7.000 pesos mensuales si el plan es menor de 300 Kbps; para planes entre 450 y 650 Kbps el costo es de 5.000 pesos, y en planes de 1 y 2 Mbps el CPE no tiene costo.
Uno de los beneficios principales que destaca Orbitel es la facilidad de instalación del dispositivo, pues asegura que cerca de un 60 por ciento de sus clientes es capaz de realizar por sí mismo el procedimiento. El resto tiene a su disposición un servicio de asistencia y soporte que da las instrucciones necesarias para hacerlo.
Uno de los mayores atractivos del servicio es que, cargando el CPE, la persona puede usar su cuenta de Internet en otro lugar de la ciudad o incluso en otras metrópolis del país en las que exista cobertura del servicio. Según Sergio Restrepo, vicepresidente de tecnología de Orbitel, la gente está moviéndose con el equipo de un lado para otro con buenos resultados.
No obstante, Orbitel aclara que por el diseño de las redes inalámbricas siempre habrá un 10 por ciento de usuarios ubicados en zonas donde la señal sea baja o exista interferencia. En estos casos se requiere una antena externa.
Según Restrepo, el servicio se dirige a tres tipos de usuarios: los que se encuentran en zonas rurales, en las que el cubrimiento por parte de algún proveedor de banda ancha es nulo; las personas de las ciudades que no han tenido un servicio basado en cables bueno o en donde la cobertura no es amplia; y aquellos que por su trabajo necesitan moverse de un lado a otro. “El caso de Bogotá es diferente, pues allí sí existen diversas opciones y la competencia es fuerte”, agrega.
En las poblaciones en las que se presta el servicio, Orbitel ya tiene unos cinco mil clientes. Antes de finalizar el año, la empresa espera tenerlo disponible en 12 ciudades del país y lograr en su primer año de funcionamiento que más de 50 mil hogares lo adquieran. Dentro de cuatro años, dice Restrepo, lo ideal es que la empresa esté presente en 33 ciudades, para lo cual realizará una inversión durante este período de 185 millones de dólares.
Más iniciativas en el país
A comienzos del 2006, Bucaramanga, Floridablanca y Girón se convirtieron en las primeras ciudades del país en disfrutar de una red inalámbrica en sus áreas metropolitanas.
El proyecto, que todavía se encuentra en su etapa de consolidación, permite a las personas acceder a Internet en ciertos lugares de manera gratuita.
Telebucaramanga, filial de Telecom, logró poner a esta región a la par de grandes urbes como San Francisco, Seattle, Hong Kong y Taipei, donde ya es posible navegar por la Red sin usar cables. Mediante redes Wi-Fi, antenas WiMax o una combinación de los dos, computadores portátiles y de mano, entre otros, se pueden conectar a Internet o a redes corporativas, eliminando las limitaciones que impone tener que hacerlo por medio de un cable (la comunicación se realiza mediante ondas de radio).
Para la ejecución del proyecto, Telebucaramanga destinó una cifra cercana a los 12 mil millones de pesos con el fin de instalar la infraestructura necesaria para dar cobertura a dichas poblaciones; en un comienzo, son 106 hotspots Wi-Fi distribuidos en sitios clave.
En opinión de Gilberto Ramírez Valbuena, gerente de la compañía, el servicio estará disponible para todos los habitantes sin ninguna restricción hasta finales del 2006; posteriormente sólo tendrán acceso los clientes de Internet banda ancha de la compañía, que son cerca de 17.000. Por el momento, el promedio diario de usuarios que se conectan es de 500 personas.
A su vez, empresas como Avantel, Flycom e IFX Networks han venido instalando hotspots Wi-Fi en diversas zonas públicas del país, como restaurantes, parques, centros comerciales, clubes, centros de convenciones y otros escenarios con alta afluencia de personas.
IFX Networks cuenta entre sus clientes a la cadena de restaurantes Archie’s Pizza Gourmet y las estaciones de servicio Texaco, en Bogotá, sitios en los cuales los visitantes pueden conectarse a la Red desde dispositivos móviles.
Flycom se ha especializado en el sector hotelero y centros empresariales, y cuenta con cerca de 30 áreas en Colombia en las que tiene habilitado su servicio de Internet inalámbrico, que funciona por medio de tarjetas prepago.
Sin embargo, William Arango, gerente general de Flycom, comenta que en el país todavía no hay una cultura de este servicio; “un programa de estos demanda una inversión grande que por el momento no representa un negocio atractivo. Tiene que haber acceso masivo y que se pueda cobrar, o que haya subsidios por parte de alguna entidad”.
A finales del 2005, Flycom lanzó ‘Colombia inalámbrica’, una acción encaminada a fomentar los servicios de acceso a Internet sin cables. La idea consistía en vincular a universidades y empresas privadas para que patrocinaran zonas de acceso a la Red en sitios públicos, de las cuales se podrían beneficiar sin costo estudiantes y empleados. “Desafortunadamente no funcionó. El país tiene todas las herramientas para enfrentar el futuro digital, pero falta apoyo del Gobierno y compromiso para que iniciativas como esta se hagan realidad”, dijo Arango.
Flycom también ofrece este tipo de enlaces al sector corporativo en seis ciudades, con un cubrimiento promedio de entre el 60 y el 70 por ciento en cada una. Un plan de 512 Kbps con esta compañía cuesta 800 mil pesos y de 1 Mbps cerca de 1’200.000 pesos.
Por su parte, Avantel tiene en el país cerca de 200 hotspots en sitios como restaurantes, aeropuertos y centros comerciales. Según Camilo Espinosa, director de banda ancha de la compañía, el servicio ha sido un éxito, especialmente en aquellos lugares visitados por viajeros y personas de negocios.
En dichos espacios las personas compran tarjetas prepago por un valor de 5 mil pesos, que les permiten navegar por una hora; una tarjeta de 10 mil pesos dura 3 horas y las de 24 mil, 24 horas. En los sitios que hay alto tráfico de personas se están vendiendo en promedio unas 1.200 tarjetas al mes.
Así mismo, Avantel planea lanzar un servicio de Internet inalámbrico con tecnología WiMax para el próximo año, con el que pretende llegar a 11 de las principales poblaciones de Colombia. “Muchas ciudades en el mundo se han cubierto con redes Wi-Fi, pero esta tecnología es apenas un asomo de lo que viene con WiMax”, señaló Espinosa.
De Wi-Fi a WiMax
Hasta ahora, disponer de cientos de hotspots con tecnología Wi-Fi a lo largo y ancho de un territorio parecía ser la única solución para ofrecerles a los ciudadanos conexiones inalámbricas a Internet. Pero mientras que un hotspot Wi-Fi solo tiene un alcance de hasta 90 metros (ver recuadro ‘Tecnologías inalámbricas’), con WiMax es posible llevar la conexión hasta a 50 kilómetros a la redonda, con un sistema muy similar al de las estaciones repetidoras de radio, con el cual se instalan antenas que replican la señal de Internet.
En Colombia, para que las compañías puedan ofrecer servicios WiMax deben obtener una licencia que otorga el gobierno, algo que por el momento solo tienen, a nivel nacional, ETB, Colombia Telecomunicaciones (Telecom) y Orbitel, siendo esta última la única que hace uso de la licencia en la actualidad. Las otras dos empresas están en etapa de pruebas y tendrán habilitados servicios de este tipo en el 2007.
Próximamente, el Ministerio de Comunicaciones entregará licencias regionales de WiMax a varios operadores –dos por cada zona del país–. Empresas como Diveo, Impsat y Telmex están en busca de esas licencias, que difieren de las que tienen ETB, Orbitel y Telecom en su cobertura, pues son regionales, mientras que las de los tres grandes operadores son nacionales.
Pero no solo las empresas que le están apostando a WiMax se han encargado de ofrecer Internet inalámbrico. Si bien es en el ámbito corporativo, compañías como Skynet y S3 Wireless les permiten a este tipo de usuarios adquirir enlaces a la Red sin importar el lugar del país en el que se encuentren, por medio de Internet satelital.
De esta manera, los proveedores instalan una antena en el sitio deseado, que se conecta al satélite y recibe la señal de Internet. Así las cosas, ya no es necesario depender de que haya red de fibra óptica o que el operador de cable tenga cubrimiento en la zona donde está ubicada la empresa. En el caso de Skynet, el costo por una velocidad de 1 Mbps es de 4.000 dólares.
Tendencia mundial
La creciente adopción de tecnologías inalámbricas en Colombia es un coletazo de la tendencia que se impone en el mundo. JiWire, empresa que trabaja de la mano con Intel en el desarrollo de Wi-Fi y que cuenta con el mayor directorio mundial de hotspots (www.jiwire.com/search-hotspot-locations.htm), contabilizó más de 100 mil de estos puntos en enero del 2006.
Según esas cifras, el número de hotspots creció un 87 por ciento entre el 2005 y el 2006, al subir de 53.779, ubicados en 93 países, a 100.355 en 115 naciones. En la actualidad, la cuenta llega a más de 126 mil hotspots, en 130 países. Para el 2009, la consultora de tecnología In-Stat pronostica que serán unos 200 mil.
Las ciudades que lideran este auge son Londres, Seúl, Tokio y Taipei; JiWire destaca esta última como la primera población del mundo que está cubierta completamente por este tipo de conexiones. Taipei tiene una población de 2,6 millones de personas, que viven en un área aproximada de 137 kilómetros cuadrados. Allí, según sus autoridades, más del 30 por ciento de la población ha utilizado algún servicio de Internet inalámbrico en su casa o en sitios públicos.
Carlos Hurtado, gerente de desarrollo de negocios de Intel, dice que la clave de esto es que Internet y el computador dejarán de ser un lujo para convertirse en una necesidad, en la medida en que una gran parte de los servicios de empresas públicas y privadas sean ofrecidos a través de este medio. “Noticias, entretenimiento, educación, salud y trámites ante el gobierno; todo se hará por Internet y la gente debe prepararse desde ya”.
De acuerdo con la firma de análisis Pyramid Research, el próximo año habrá cerca de 700 millones de usuarios de Wi-Fi en el mundo, algo que irá de la mano de la comercialización de productos adaptados para la navegación a través de estas redes, muchos de los cuales ya se venden en el país. En la actualidad, un 95 por ciento de los portátiles que se fabrica en el planeta incluye tecnología Wi-Fi. Para la firma investigadora de mercados IDC, en el 2007 la cifra subirá al 98 por ciento.
De la misma manera, la inversión mundial en proyectos relacionados con WiMax crece con el tiempo. Un informe de la compañía investigadora de mercados Rethink Research afirma que en el 2006 se gastarán 655 millones de dólares en infraestructura para crear redes WiMax en el mundo; esta cantidad subirá a 7.600 millones en el 2009. Así mismo, esta tecnología pasará de ocupar el 22,5 por ciento del gasto en redes inalámbricas de alta velocidad en el 2006 al 63 por ciento en el 2009.
Tecnologías inalámbricas
- Wi-Fi: permite comunicar computadores y otros dispositivos de manera inalámbrica (sin necesidad de cables), y sus aplicaciones son variadas. En las empresas, por ejemplo, se puede utilizar para que los empleados que entran y salen constantemente ‘enganchen’ sus portátiles a la red corporativa, de manera que puedan utilizar la conexión a Internet, abrir sus archivos, consultar la intranet o enviar documentos a las impresoras, tal como si estuvieran conectados mediante un cable.
En los hogares, Wi-Fi permite crear una red sin las complicaciones de tender cables de una habitación a otra (o de un piso al otro). Gracias a Wi-Fi, en una casa es posible usar la conexión a Internet desde cualquier habitación o intercambiar contenido entre varios dispositivos, como PC y televisores (esto mediante un dispositivo especial que habilita el TV).
Otra aplicación de Wi-Fi está en los hotspots, puntos de acceso público que permiten a las personas conectarse de manera inalámbrica a una conexión a Internet de alta velocidad. Estos hotspots públicos están en lugares como cafés, restaurantes, aeropuertos, universidades y bibliotecas.
Wi-Fi tiene una altísima capacidad para transportar datos (54 megabits por segundo), pero su alcance es de solo 90 metros al aire libre o menos en lugares cerrados (aunque este se puede incrementar agregando puntos de acceso Wi-Fi). Hay varias versiones de Wi-Fi, como 802.11b, 802.11a y 802.11g (esta última es la más reciente).
Para que los dispositivos móviles puedan conectarse a las redes Wi-Fi necesitan de un chip interno; la mayoría de portátiles que se vende en la actualidad traen Wi-Fi incorporado (también es posible habilitar un PC o portátil que no traiga Wi-Fi de fábrica mediante un adaptador externo para puerto USB). Los portátiles Wi-Fi se identifican con el logo de Centrino (para los que poseen procesadores Intel) o Turion (para los ‘cerebros’ AMD). También existen computadores de mano, celulares, cámaras fotográficas y de video, teléfonos inteligentes y hasta neveras habilitadas para Wi-Fi (o se venden adaptadores externos para habilitarlos).
- WiMax fijo: esta también es una tecnología inalámbrica, per o de largo alcance. Se basa en antenas que pueden irradiar una señal de muy alta capacidad a varios kilómetros a la redonda. En teoría permite llevar la conexión hasta a 50 kilómetros de distancia, pero en sitios donde existen limitaciones físicas, los operadores instalan más antenas que replican la señal para que no queden lugares sin cubrimiento.
En la versión fija de WiMax (la actual) el usuario no puede moverse de un lado para otro mientras permanece conectado, como se hace con un celular (por ejemplo, no podría ir navegando mientras se mueve en un taxi). Sin embargo, si puede trastear su conexión a otra parte, y una vez allí conectarse de nuevo. Esta tecnología es la que ofrece Orbitel en Colombia.
- WiMax móvil: es el futuro de WiMax. Hasta hace poco, el WiMax Forum definió los estándares para ella. Permitirá crear redes de gran cubrimiento que les permitirán a los usuarios conectarse desde dispositivos móviles como computadores de mano y portátiles, y permanecer conectados mientras están en movimiento.
Cuando esta tecnología esté lista, los portátiles y otros aparatos comenzarán a incluir chips WiMax internos (como hoy tienen chips Wi-Fi), así que ya no será necesario tener un CPE externo (como el que ofrece Orbitel).
- Conexiones satelitales: permiten ofrecer acceso a Internet en cualquier lugar del planeta, vía satélite (incluso en el mar). La señal se recibe mediante una antena. Este tipo de conexiones se ofrecen en Colombia para empresas.
¿Internet gratis?
Google, empresa propietaria del principal motor de búsqueda de Internet, sorprendió a muchos a comienzos del 2006 cuando propuso crear una red inalámbrica en San Francisco, con el apoyo de las autoridades locales, pero que no tendría costo para los usuarios.
El objetivo de la empresa es enlazar cerca de 1.500 hotspots, para darle cobertura a un área de unos 125 kilómetros cuadrados. La velocidad del servicio gratuito es de 300 Kbps, seis veces más veloz que una conexión por línea telefónica, y se financia a través de publicidad que aparece en las pantallas de los que utilizan la red. Los que quieran navegar a una mayor velocidad pueden adquirir un plan con un costo de 20 dólares mensuales.
Aunque la propuesta es novedosa y facilita el acceso de más personas a Internet, Camilo Espinosa, de Avantel, opina que no es modelo viable para el caso colombiano, pues dañaría el mercado y no se podría garantizar un buen servicio.
En países como Japón, si bien el servicio no es gratuito, sí se consigue a muy bajo costo. Empresas como Softbank y Livedoor venden planes de acceso a través de cientos de hotspots por un valor cercano a los cinco dólares al mes.
Friday, November 10, 2006
Friday, October 6, 2006
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