Tuesday, November 14, 2006

Ciudades Inalámbricas

En Colombia ya se puede acceder a Internet desde diversos dispositivos mediante tecnologías como WiMax, Wi-Fi y enlaces satelitales.

IVAN LUZARDO

Con WiMax es posible llevar la conexión a Internet hasta a 50 kilómetros a la redonda a través de un sistema similar al de las estaciones repetidoras de radio.

Al igual que en Tokio, Seúl, Londres, Taipei y otras de las principales capitales del mundo, en varias metrópolis colombianas avanzan proyectos que las están convirtiendo en ciudades inalámbricas; es decir, lugares en los que una persona puede conectarse a Internet de banda ancha desde cualquier zona, sin necesidad de cable alguno, desde portátiles, computadores de mano y otros dispositivos.

A finales de octubre, por ejemplo, Orbitel lanzará su servicio de conexión inalámbrica a la Red en Bogotá y Medellín –llamado WiMax Banda Ancha–, luego de un período de prueba que comenzó en junio en la ciudad de Cali y, posteriormente, en Barranquilla.

La idea de la compañía es ofrecer Internet de banda ancha a hogares y empresas en las zonas urbanas, al igual que en áreas rurales cercanas. Para utilizar el servicio, los usuarios reciben un aparato llamado CPE, que tiene apariencia y tamaño similar a un cable módem. Con este dispositivo, que se conecta a un portátil o un computador de escritorio, los usuarios obtienen acceso inmediato a la Red en cualquier lugar donde la empresa tenga cubrimiento.

De esta manera, por ejemplo, el usuario puede consultar su correo electrónico en el PC de su casa sin necesidad de estar atado a un cable, como sucede con las conexiones que se realizan por fibra óptica (cable) o ADSL. Luego, si quiere visitar a un familiar o ir al trabajo y necesita contar con esta misma conexión, solo tiene que desconectar el CPE, llevarlo al otro lugar, y allí configurar el aparato, bien sea en otro PC o en su portátil personal, de la misma forma que en su casa.

A su vez, si viaja a otra ciudad de Colombia por negocios o placer y desea mantenerse al tanto de su trabajo o aprovechar su tiempo libre navegando por la Red, el CPE habilitará a cualquier computador para que entre a Internet, siempre y cuando Orbitel ofrezca el servicio en esa población. A pesar de trasladarse de un lugar a otro, la persona solo paga un cargo fijo mensual pactado con anterioridad con la empresa, correspondiente a la velocidad de la conexión.

WiMax no es la única tecnología inalámbrica en auge en Colombia, ni el de Orbitel el único servicio que se ofrece. Se trata de una tendencia alimentada por varias iniciativas.

Para Mauricio Villamil, gerente financiero de Skynet, compañía que ofrece servicios de Internet satelital, la tecnología se dirige hacia lo inalámbrico. “Contar con acceso a la Red en portátiles y computadores de mano, sin cables, es inevitable; aunque países como Japón y Estados Unidos nos llevan la delantera, en dos o tres años vamos a estar a la par, con estándares de calidad óptimos”.


Doce ciudades en el 2006

En el servicio de Orbitel, la velocidad varía de acuerdo con el plan que se contrate. Puede ir de los 100 kilobits por segundo (Kbps), con un costo de 39.500 pesos más IVA, hasta 2 megabits por segundo (Mbps), que cuesta 575.000 pesos más IVA. Un plan intermedio de 650 Kbps vale 159.500 pesos más IVA. También se pueden contratar ‘combos’ de WiMax con VoIP (llamadas por Internet); las tarifas van de 66.000 a 414.000 pesos.

Por el uso del CPE, que es en arriendo, Orbitel cobra 7.000 pesos mensuales si el plan es menor de 300 Kbps; para planes entre 450 y 650 Kbps el costo es de 5.000 pesos, y en planes de 1 y 2 Mbps el CPE no tiene costo.

Uno de los beneficios principales que destaca Orbitel es la facilidad de instalación del dispositivo, pues asegura que cerca de un 60 por ciento de sus clientes es capaz de realizar por sí mismo el procedimiento. El resto tiene a su disposición un servicio de asistencia y soporte que da las instrucciones necesarias para hacerlo.

Uno de los mayores atractivos del servicio es que, cargando el CPE, la persona puede usar su cuenta de Internet en otro lugar de la ciudad o incluso en otras metrópolis del país en las que exista cobertura del servicio. Según Sergio Restrepo, vicepresidente de tecnología de Orbitel, la gente está moviéndose con el equipo de un lado para otro con buenos resultados.

No obstante, Orbitel aclara que por el diseño de las redes inalámbricas siempre habrá un 10 por ciento de usuarios ubicados en zonas donde la señal sea baja o exista interferencia. En estos casos se requiere una antena externa.

Según Restrepo, el servicio se dirige a tres tipos de usuarios: los que se encuentran en zonas rurales, en las que el cubrimiento por parte de algún proveedor de banda ancha es nulo; las personas de las ciudades que no han tenido un servicio basado en cables bueno o en donde la cobertura no es amplia; y aquellos que por su trabajo necesitan moverse de un lado a otro. “El caso de Bogotá es diferente, pues allí sí existen diversas opciones y la competencia es fuerte”, agrega.

En las poblaciones en las que se presta el servicio, Orbitel ya tiene unos cinco mil clientes. Antes de finalizar el año, la empresa espera tenerlo disponible en 12 ciudades del país y lograr en su primer año de funcionamiento que más de 50 mil hogares lo adquieran. Dentro de cuatro años, dice Restrepo, lo ideal es que la empresa esté presente en 33 ciudades, para lo cual realizará una inversión durante este período de 185 millones de dólares.


Más iniciativas en el país

A comienzos del 2006, Bucaramanga, Floridablanca y Girón se convirtieron en las primeras ciudades del país en disfrutar de una red inalámbrica en sus áreas metropolitanas.

El proyecto, que todavía se encuentra en su etapa de consolidación, permite a las personas acceder a Internet en ciertos lugares de manera gratuita.

Telebucaramanga, filial de Telecom, logró poner a esta región a la par de grandes urbes como San Francisco, Seattle, Hong Kong y Taipei, donde ya es posible navegar por la Red sin usar cables. Mediante redes Wi-Fi, antenas WiMax o una combinación de los dos, computadores portátiles y de mano, entre otros, se pueden conectar a Internet o a redes corporativas, eliminando las limitaciones que impone tener que hacerlo por medio de un cable (la comunicación se realiza mediante ondas de radio).

Para la ejecución del proyecto, Telebucaramanga destinó una cifra cercana a los 12 mil millones de pesos con el fin de instalar la infraestructura necesaria para dar cobertura a dichas poblaciones; en un comienzo, son 106 hotspots Wi-Fi distribuidos en sitios clave.

En opinión de Gilberto Ramírez Valbuena, gerente de la compañía, el servicio estará disponible para todos los habitantes sin ninguna restricción hasta finales del 2006; posteriormente sólo tendrán acceso los clientes de Internet banda ancha de la compañía, que son cerca de 17.000. Por el momento, el promedio diario de usuarios que se conectan es de 500 personas.

A su vez, empresas como Avantel, Flycom e IFX Networks han venido instalando hotspots Wi-Fi en diversas zonas públicas del país, como restaurantes, parques, centros comerciales, clubes, centros de convenciones y otros escenarios con alta afluencia de personas.

IFX Networks cuenta entre sus clientes a la cadena de restaurantes Archie’s Pizza Gourmet y las estaciones de servicio Texaco, en Bogotá, sitios en los cuales los visitantes pueden conectarse a la Red desde dispositivos móviles.

Flycom se ha especializado en el sector hotelero y centros empresariales, y cuenta con cerca de 30 áreas en Colombia en las que tiene habilitado su servicio de Internet inalámbrico, que funciona por medio de tarjetas prepago.

Sin embargo, William Arango, gerente general de Flycom, comenta que en el país todavía no hay una cultura de este servicio; “un programa de estos demanda una inversión grande que por el momento no representa un negocio atractivo. Tiene que haber acceso masivo y que se pueda cobrar, o que haya subsidios por parte de alguna entidad”.

A finales del 2005, Flycom lanzó ‘Colombia inalámbrica’, una acción encaminada a fomentar los servicios de acceso a Internet sin cables. La idea consistía en vincular a universidades y empresas privadas para que patrocinaran zonas de acceso a la Red en sitios públicos, de las cuales se podrían beneficiar sin costo estudiantes y empleados. “Desafortunadamente no funcionó. El país tiene todas las herramientas para enfrentar el futuro digital, pero falta apoyo del Gobierno y compromiso para que iniciativas como esta se hagan realidad”, dijo Arango.

Flycom también ofrece este tipo de enlaces al sector corporativo en seis ciudades, con un cubrimiento promedio de entre el 60 y el 70 por ciento en cada una. Un plan de 512 Kbps con esta compañía cuesta 800 mil pesos y de 1 Mbps cerca de 1’200.000 pesos.

Por su parte, Avantel tiene en el país cerca de 200 hotspots en sitios como restaurantes, aeropuertos y centros comerciales. Según Camilo Espinosa, director de banda ancha de la compañía, el servicio ha sido un éxito, especialmente en aquellos lugares visitados por viajeros y personas de negocios.

En dichos espacios las personas compran tarjetas prepago por un valor de 5 mil pesos, que les permiten navegar por una hora; una tarjeta de 10 mil pesos dura 3 horas y las de 24 mil, 24 horas. En los sitios que hay alto tráfico de personas se están vendiendo en promedio unas 1.200 tarjetas al mes.

Así mismo, Avantel planea lanzar un servicio de Internet inalámbrico con tecnología WiMax para el próximo año, con el que pretende llegar a 11 de las principales poblaciones de Colombia. “Muchas ciudades en el mundo se han cubierto con redes Wi-Fi, pero esta tecnología es apenas un asomo de lo que viene con WiMax”, señaló Espinosa.


De Wi-Fi a WiMax

Hasta ahora, disponer de cientos de hotspots con tecnología Wi-Fi a lo largo y ancho de un territorio parecía ser la única solución para ofrecerles a los ciudadanos conexiones inalámbricas a Internet. Pero mientras que un hotspot Wi-Fi solo tiene un alcance de hasta 90 metros (ver recuadro ‘Tecnologías inalámbricas’), con WiMax es posible llevar la conexión hasta a 50 kilómetros a la redonda, con un sistema muy similar al de las estaciones repetidoras de radio, con el cual se instalan antenas que replican la señal de Internet.

En Colombia, para que las compañías puedan ofrecer servicios WiMax deben obtener una licencia que otorga el gobierno, algo que por el momento solo tienen, a nivel nacional, ETB, Colombia Telecomunicaciones (Telecom) y Orbitel, siendo esta última la única que hace uso de la licencia en la actualidad. Las otras dos empresas están en etapa de pruebas y tendrán habilitados servicios de este tipo en el 2007.

Próximamente, el Ministerio de Comunicaciones entregará licencias regionales de WiMax a varios operadores –dos por cada zona del país–. Empresas como Diveo, Impsat y Telmex están en busca de esas licencias, que difieren de las que tienen ETB, Orbitel y Telecom en su cobertura, pues son regionales, mientras que las de los tres grandes operadores son nacionales.

Pero no solo las empresas que le están apostando a WiMax se han encargado de ofrecer Internet inalámbrico. Si bien es en el ámbito corporativo, compañías como Skynet y S3 Wireless les permiten a este tipo de usuarios adquirir enlaces a la Red sin importar el lugar del país en el que se encuentren, por medio de Internet satelital.

De esta manera, los proveedores instalan una antena en el sitio deseado, que se conecta al satélite y recibe la señal de Internet. Así las cosas, ya no es necesario depender de que haya red de fibra óptica o que el operador de cable tenga cubrimiento en la zona donde está ubicada la empresa. En el caso de Skynet, el costo por una velocidad de 1 Mbps es de 4.000 dólares.


Tendencia mundial

La creciente adopción de tecnologías inalámbricas en Colombia es un coletazo de la tendencia que se impone en el mundo. JiWire, empresa que trabaja de la mano con Intel en el desarrollo de Wi-Fi y que cuenta con el mayor directorio mundial de hotspots (www.jiwire.com/search-hotspot-locations.htm), contabilizó más de 100 mil de estos puntos en enero del 2006.

Según esas cifras, el número de hotspots creció un 87 por ciento entre el 2005 y el 2006, al subir de 53.779, ubicados en 93 países, a 100.355 en 115 naciones. En la actualidad, la cuenta llega a más de 126 mil hotspots, en 130 países. Para el 2009, la consultora de tecnología In-Stat pronostica que serán unos 200 mil.

Las ciudades que lideran este auge son Londres, Seúl, Tokio y Taipei; JiWire destaca esta última como la primera población del mundo que está cubierta completamente por este tipo de conexiones. Taipei tiene una población de 2,6 millones de personas, que viven en un área aproximada de 137 kilómetros cuadrados. Allí, según sus autoridades, más del 30 por ciento de la población ha utilizado algún servicio de Internet inalámbrico en su casa o en sitios públicos.

Carlos Hurtado, gerente de desarrollo de negocios de Intel, dice que la clave de esto es que Internet y el computador dejarán de ser un lujo para convertirse en una necesidad, en la medida en que una gran parte de los servicios de empresas públicas y privadas sean ofrecidos a través de este medio. “Noticias, entretenimiento, educación, salud y trámites ante el gobierno; todo se hará por Internet y la gente debe prepararse desde ya”.

De acuerdo con la firma de análisis Pyramid Research, el próximo año habrá cerca de 700 millones de usuarios de Wi-Fi en el mundo, algo que irá de la mano de la comercialización de productos adaptados para la navegación a través de estas redes, muchos de los cuales ya se venden en el país. En la actualidad, un 95 por ciento de los portátiles que se fabrica en el planeta incluye tecnología Wi-Fi. Para la firma investigadora de mercados IDC, en el 2007 la cifra subirá al 98 por ciento.

De la misma manera, la inversión mundial en proyectos relacionados con WiMax crece con el tiempo. Un informe de la compañía investigadora de mercados Rethink Research afirma que en el 2006 se gastarán 655 millones de dólares en infraestructura para crear redes WiMax en el mundo; esta cantidad subirá a 7.600 millones en el 2009. Así mismo, esta tecnología pasará de ocupar el 22,5 por ciento del gasto en redes inalámbricas de alta velocidad en el 2006 al 63 por ciento en el 2009.


Tecnologías inalámbricas

- Wi-Fi: permite comunicar computadores y otros dispositivos de manera inalámbrica (sin necesidad de cables), y sus aplicaciones son variadas. En las empresas, por ejemplo, se puede utilizar para que los empleados que entran y salen constantemente ‘enganchen’ sus portátiles a la red corporativa, de manera que puedan utilizar la conexión a Internet, abrir sus archivos, consultar la intranet o enviar documentos a las impresoras, tal como si estuvieran conectados mediante un cable.

En los hogares, Wi-Fi permite crear una red sin las complicaciones de tender cables de una habitación a otra (o de un piso al otro). Gracias a Wi-Fi, en una casa es posible usar la conexión a Internet desde cualquier habitación o intercambiar contenido entre varios dispositivos, como PC y televisores (esto mediante un dispositivo especial que habilita el TV).

Otra aplicación de Wi-Fi está en los hotspots, puntos de acceso público que permiten a las personas conectarse de manera inalámbrica a una conexión a Internet de alta velocidad. Estos hotspots públicos están en lugares como cafés, restaurantes, aeropuertos, universidades y bibliotecas.

Wi-Fi tiene una altísima capacidad para transportar datos (54 megabits por segundo), pero su alcance es de solo 90 metros al aire libre o menos en lugares cerrados (aunque este se puede incrementar agregando puntos de acceso Wi-Fi). Hay varias versiones de Wi-Fi, como 802.11b, 802.11a y 802.11g (esta última es la más reciente).

Para que los dispositivos móviles puedan conectarse a las redes Wi-Fi necesitan de un chip interno; la mayoría de portátiles que se vende en la actualidad traen Wi-Fi incorporado (también es posible habilitar un PC o portátil que no traiga Wi-Fi de fábrica mediante un adaptador externo para puerto USB). Los portátiles Wi-Fi se identifican con el logo de Centrino (para los que poseen procesadores Intel) o Turion (para los ‘cerebros’ AMD). También existen computadores de mano, celulares, cámaras fotográficas y de video, teléfonos inteligentes y hasta neveras habilitadas para Wi-Fi (o se venden adaptadores externos para habilitarlos).

- WiMax fijo: esta también es una tecnología inalámbrica, per o de largo alcance. Se basa en antenas que pueden irradiar una señal de muy alta capacidad a varios kilómetros a la redonda. En teoría permite llevar la conexión hasta a 50 kilómetros de distancia, pero en sitios donde existen limitaciones físicas, los operadores instalan más antenas que replican la señal para que no queden lugares sin cubrimiento.

En la versión fija de WiMax (la actual) el usuario no puede moverse de un lado para otro mientras permanece conectado, como se hace con un celular (por ejemplo, no podría ir navegando mientras se mueve en un taxi). Sin embargo, si puede trastear su conexión a otra parte, y una vez allí conectarse de nuevo. Esta tecnología es la que ofrece Orbitel en Colombia.

- WiMax móvil: es el futuro de WiMax. Hasta hace poco, el WiMax Forum definió los estándares para ella. Permitirá crear redes de gran cubrimiento que les permitirán a los usuarios conectarse desde dispositivos móviles como computadores de mano y portátiles, y permanecer conectados mientras están en movimiento.

Cuando esta tecnología esté lista, los portátiles y otros aparatos comenzarán a incluir chips WiMax internos (como hoy tienen chips Wi-Fi), así que ya no será necesario tener un CPE externo (como el que ofrece Orbitel).

- Conexiones satelitales: permiten ofrecer acceso a Internet en cualquier lugar del planeta, vía satélite (incluso en el mar). La señal se recibe mediante una antena. Este tipo de conexiones se ofrecen en Colombia para empresas.


¿Internet gratis?

Google, empresa propietaria del principal motor de búsqueda de Internet, sorprendió a muchos a comienzos del 2006 cuando propuso crear una red inalámbrica en San Francisco, con el apoyo de las autoridades locales, pero que no tendría costo para los usuarios.

El objetivo de la empresa es enlazar cerca de 1.500 hotspots, para darle cobertura a un área de unos 125 kilómetros cuadrados. La velocidad del servicio gratuito es de 300 Kbps, seis veces más veloz que una conexión por línea telefónica, y se financia a través de publicidad que aparece en las pantallas de los que utilizan la red. Los que quieran navegar a una mayor velocidad pueden adquirir un plan con un costo de 20 dólares mensuales.

Aunque la propuesta es novedosa y facilita el acceso de más personas a Internet, Camilo Espinosa, de Avantel, opina que no es modelo viable para el caso colombiano, pues dañaría el mercado y no se podría garantizar un buen servicio.

En países como Japón, si bien el servicio no es gratuito, sí se consigue a muy bajo costo. Empresas como Softbank y Livedoor venden planes de acceso a través de cientos de hotspots por un valor cercano a los cinco dólares al mes.

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